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La ruta del triage

Esta entrada tiene como objetivo, identificar los diferentes escenarios en los cuales los pacientes viven experiencias satisfactorias y no satisfactorias durante el paso por el servicio de urgencias, específicamente en áreas de TRIAGE.

Queremos ilustrar mediante un escrito, el ¿Qué sucede de forma cronológica cuando un paciente y sus familiares ingresan por Urgencias al Hospital o Clínica?, a esto lo denominamos la Ruta del Triage.

Índice de contenido

 

EL ARRIBO A LOS SERVICIOS DE URGENCIAS

Cada paciente es único, llegan al servicio de urgencia por sus propios medios, caminando, solicitando silla de ruedas por limitación para caminar o por debilidad y mareo. Otros llegan en vehículos particulares o públicos, otros ingresan asistidos por personal de ambulancia básica remitidos de otras instituciones y otros como traslados que no fueron notificados.

A continuación, desarrollaremos con detalle el proceso de atención al interior de los servicios de urgencias de forma cronológica:

EL INGRESO AL SERVICIO DE URGENCIAS

Todo paciente que ingresa a los servicios de urgencias debe llegar a la puerta de la institución y a partir de ese momento empieza a contar el tiempo para la atención de la urgencia, la cual empieza con la valoración en los servicios de Triage. Dicha atención depende de diferentes matices.

  • Información de la atención en Triage: El primer contacto siempre lo hace el personal de vigilancia, ellos informarán a donde debe dirigirse el paciente para hacer el ingreso, donde esperar, de que consultorio será llamado, quien lo va a evaluar y donde se debe esperar.
  • Señalización e información de escalas de Triage: por normatividad, las salas de espera de urgencias tienen la obligación de mostrar la clasificación de su escala de 5 niveles, además, de los tiempos de espera de acuerdo con la clasificación dada por el personal calificado.
  • Ingreso de pacientes: de acuerdo con el proceso de registro, sea electrónico o manual, siempre se solicitará información concerniente a datos demográficos básicos (nombre completo, edad, lugar de domicilio o residencia, estado civil, etc.), dicha información es recolectada por personal de apoyo al usuario, dicha información y según protocolos institucionales si es electrónica, permitirá ver el número de pacientes a evaluar en salas de espera y podrá dar orientación de a quien sería el próximo a evaluar mediante el Triage.
  • Salas de espera Pre-triage: la mayoría de las personas confunden el ingreso al sistema, la clasificación de la urgencia y la valoración de la urgencia. Allí es indispensable una muy buena comunicación. Es importante recordar, que la ansiedad no sólo afecta a los pacientes sino a los familiares que acompañan el proceso. Es normal que pregunten a cada instante, ¿Qué pasa que no los llaman? y es deber del personal de la institución hospitalaria o clínica, brindar información y educación en salas de espera para minimizar la ansiedad de los pacientes y familiares relacionada con el proceso de atención.
  • Compartiremos una serie de preguntas y comentarios frecuentes en Triage, que de acuerdo con nuestra experiencia hemos vivido:
    • “Señor aquí no dan prioridad a los ancianos”
    • “Con la póliza de medicina pre-pagada (que es una modo de pago por preferencia en la atención) no me ven más rápido?”
    • “Es que el viene remitido y aceptado y tiene cama reservada”
    • “Yo soy médico y necesito que lo entren Ya”
    • “Por favor me ven rápido que voy a pagar particular “
    • “Es increíble que para uno ser atendido tenga que pasar por 3 filtros…”
    • “Si usted no es el médico quien me va a evaluar”
    • “Otra vez me va a preguntar lo mismo”
    • “Yo vine directamente al especialista”
    • “Vengo de parte del Gerente de otro hospital” y eso no funciona así.
    • “Será que, si vengo con derechos humanos, la defensoría del pueblo o la superintendencia si me atiende”

Al personal de la salud, le recomendamos que con alto tacto hay que explicar los tiempos y procesos de atención y siempre pensar en la valoración del riesgo antes que las exigencias o situaciones que estresan la atención en el servicio de Urgencias.

¿QUÉ PASA EN EL CONSULTORIO DE TRIAGE?

Antes de la valoración por Triage, se abarcan situaciones importantes que ameritan más atención y definición por parte del profesional responsable. Es decir, en las instituciones aún encontramos barreras entre los pacientes y el terapéutico. El área de Triage no es la excepción, ya que siempre se debe respetar la confidencialidad del paciente y esto obliga a estar con la puerta cerrada en un consultorio.

Dentro de las funciones del profesional que realiza el Triage está: realizar una clasificación visual y establecer comunicación con el personal de apoyo al usuario y con el auxiliar de enfermería o él APH (personal de atención prehospitalaria), para definir no con un número de ficho la atención sino con la prioridad y el juicio clínico de la observación a su arribo o llegada.

Materiales:

es necesario contar con un espacio cerrado cerca de la sala espera que guarde la confidencialidad del paciente y aunque en áreas de Triage no se debería realizar exámenes físicos, habrá condiciones en las que es necesario, por ende, debe tener cortina. Las camillas no son de uso habitual, pero se considera necesario tenerla a la mano de su consultorio para transporte o soporte para algunos pacientes estuporosos o débiles. El consultorio debe contar con escritorio y si se maneja historia clínica electrónico, debe tener computador, conexión a internet e impresora, en caso de falla del sistema, se deberá contar un protocolo manual de contingencia. También, el consultorio de Triage debe contar con dispositivos para toma de signos vitales (tensiómetro, fonendoscopio, oxímetro de pulso, termómetro), glucómetro, tiras reactivas para la obtención del resultado de glicemia, alcohol gel, guantes de vinilo desechable de todos los tamaños, equipo de órganos, entre otros y según determinación de la Institución. Algunos hospitales tienen extensión de red de oxígeno garantizando el soporte de este durante la evaluación. También es necesario la comunicación con el equipo por lo que una línea telefónica institucional no debe faltar.

En salas de Triage es indispensable tener elementos de protección personal para uso propio, tales como mascarilla, guantes no estériles, anti-bacterial, así como elementos de limpieza de superficies contaminadas.

Se debe tener los siguientes elementos de uso común: gasas, compresas, baja lengua, canecas para reciclaje de desechos, orgánicos, papel y biológicos. Contar con un lavamanos en el que se pueda favorecer la higiene de manos de acuerdo con política institucional e internacional.

Por otra parte, e igualmente, múltiples variables y escalas son usadas durante la evaluación de un paciente, por lo que se recomienda el uso de una cartelera donde se pueda visualizar variables importantes, escalas, datos sobre estándares de atención, información relevante para los pacientes y un directorio telefónico para comunicación con las demás áreas.

La consulta:

la valoración realizada por el profesional debe cumplir con un protocolo determinado por la institución, por lo tanto, al realizar el llamado, se sugiere que este ejercicio sea humano y se llame al paciente por su nombre completo y desde la puerta sino se cuenta con un sistema electrónico de gestión de turnos. En ese momento hay ciertas actitudes a la hora de abordar un paciente. Entre ellas están:

  • Empatía: la mayoría de los pacientes y sus familiares ya vienen cargados de preocupación, ansiedad y estrés, sólo el hecho de estar en sala, esperando, ya es doloroso para ellos, puesto que sólo ellos saben que dolor tienen y que preocupación los alberga y no van a tener en cuenta el contexto dinámico de las urgencias. Todos quieren ser atendidos primero. Ahí comenzamos, abordar los términos de urgencias, emergencias y clasificación por prioridades. Entonces, se recomienda que al presentarse sea cordial, se tenga un alto tacto y se solidarice con su preocupación, eso permite que te puedan contar con detalle su problema.
  • Presentación: es determinante presentarse, la gran mayoría de personas que son atendidas, no conocen el sistema de atención de las urgencias y pueden confundir la clasificación con la valoración médica y la atención por parte del personal asistencial y a su vez con la orden de hospitalización, así que es necesario ser concreto, diciendo que en esta área se realiza la clasificación de la urgencia basada en signos y síntomas y que posteriormente sería evaluado por el médico para definir su conducta.
  • Signos vitales: toda institución debe contar con equipos que permitan obtener valores de presión arterial, presión arterial media, frecuencia cardiaca, saturación de oxígeno, temperatura. Se recomienda el uso de glucómetro para glicemia por micro método. En este punto, lo más importante es la asociación de lo obtenido de signos vitales con el relato del paciente. Cualquier cambio o variación de uno de ellos, ya es una alerta para la toma de decisiones.
  • Entrevista: la consulta de Triage comprende el conjunto mínimo imprescindible de variables que permitirán decidir la clasificación de la urgencia del paciente. La anamnesis o entrevista en el área de Triag, es una versión corta o una valoración cualitativa para determinar las necesidades inmediatas del paciente.

Momento de la consulta:

  • Impresión general: el personal capacitado en las áreas de urgencias adquiere habilidades únicas que permiten establecer un juicio clínico preliminar antes de evaluar los pacientes. Se adquiere lo que llaman “ojo clínico”, esta habilidad se agudiza en las áreas de Triage. Esos momentos en los que se observa a un niño de lejos y lo ves de apariencia extraña, enfermo, flácido, o lo ves retraído, otros aspectos con la mirada, con las mucosas o incluso hasta con lo que relata sus padres o acompañantes, se puede inferir otros aspectos no propios de la enfermedad. En la impresión general, se puede evaluar las características propias que se adquieren por padecer ciertas enfermedades, desde lo neurológico o desde la apariencia de la piel o morfología corporal, lo anterior, permitirá “intuir” una de tantas enfermedades de las que llaman la atención y así poder actuar oportunamente frente a riesgos y complicaciones asociados a la enfermedad de base. En conclusión, con el Triage visual y la observación con propósito, se logrará impactar en el servicio.
  • Anamnesis: es el momento en el que el paciente relata ¿Qué lo llevó al servicio de urgencias?, se debe propiciar un ambiente de tranquilidad, diciendo que los vas ayudar, que vas indagar para llegar al problema pero que necesitas que se calme y te hable con tranquilidad, esto para el caso de los pacientes que ingresan con dolor, o crisis de ansiedad o extremadamente preocupados por cambios repentinos en su estado de salud. La primera pregunta que se debe hacer es: ¿Cuál es el motivo que lo hace consultar a urgencias?, a partir de ahí, se deberán enfocar las demás preguntas, por ejemplo, ¿Hace cuánto iniciaron los síntomas y síntomas? y ¿Cómo son, características? De todo lo anterior, se define si se está en presencia de un cuadro agudo o crónico descompensado. Además, es necesario que se indague por datos relacionados con el motivo de consulta, que sean pertinentes y ayuden a la priorización.
  • Examen físico: aunque no hay tiempos definidos para la realización de la clasificación, se estima que no debe ser superior a los 5 minutos, se recomienda el uso del examen físico de una manera visual, somera o cualitativa, de ser necesario el detalle, debe ser exclusivo para la consulta médica. Es claro que hay que prestar atención a los signos de gravedad relacionados con el motivo de consulta.
    • Respiración: es de suma importancia evaluar siempre la permeabilidad de la vía aérea de acuerdo con el motivo de consulta, se debe examinar y evaluar el trabajo respiratorio, documentar frecuencia respiratoria, si hay ruidos audibles o si hay uso de músculos accesorios, aunque la auscultación no es una actividad habitual en el área de Triage, se debe considerar necesario en algunos momentos.
    • Circulación: pulsos distales, temperatura de la piel, color, toma de pulso si es arrítmico o no y si correlaciona con la FC. Estos son sólo unos ejemplos, pero de acuerdo con la capacidad intuitiva y experticia de cada profesional, se deberán tomar todos los elementos necesarios para hacer juicios clínicos relevantes en esta actividad inicial.
    • Signos neurológicos: determine basado en experiencia y conocimientos si presenta cambios neurológicos o hay discordancia en el lenguaje, además, de cambios susceptibles de déficit motor o cognitivo, se debe evaluar las pupilas y la fuerza motriz para saber si cursa con compromiso a nivel de SNC (Sistema Nervioso Central)
    • Valoración del dolor: el dolor es considerado otro signo vital, el control oportuno del dolor permite humanizar la atención, se debe considerar el uso de escalas de valoración del dolor tanto para adulto como para los infantes. De acuerdo con el modelo de valoración en la clasificación de la urgencia, determina la prioridad del Triage hasta la clasificación II en prioridad.
diciembre 6, 2019
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